Amebiasis: La amenaza oculta en el colon 

La amebiasis es una enfermedad intestinal causada por el protozoo Entamoeba histolytica. Se transmite principalmente por el consumo de agua o alimentos contaminados con quistes, así como por vía fecal-oral. Es común en regiones con saneamiento deficiente y puede afectar a personas de todas las edades.

Morfología

Entamoeba histolytica presenta dos formas o fases biológicas a lo largo de su ciclo de vida: el trofozoíto (forma móvil, vegetativa y patógena) y el quiste (forma de resistencia e infectante).

Quiste 

  • Tamaño: 10-15 µm.

  • Forma: Esférica u ovalante.

  • Núcleos: Tetranucleado (1 a 4 núcleos con cariosoma central, según la madurez).

  • Pared quística: Gruesa y resistente a los jugos gástricos.

  • Inclusiones: Cuerpos cromatoidales con extremos redondeados (en forma de cigarro) y vacuolas de glucógeno.

Trofozoito 

  • Tamaño: 20-40 µm.

  • Forma: Irregular y cambiante (pleomórfica).

  • Núcleos: Mononucleado (1 solo núcleo visible con cariosoma central y cromatina periférica fina).

  • Movilidad: Activa mediante la emisión de pseudópodos unidireccionales (falsos pies).

  • Citoplasma: Dividido en ectoplasma (claro y externo) y endoplasma (granuloso). Puede contener eritrocitos fagocitados (característica distintiva de patogenicidad).

¿En cuánto tiempo aparecen los síntomas de la amebiasis? 

Los síntomas de la amebiasis habitualmente aparecen de 2 a 4 semanas después de infectarse, aunque muchas personas pueden permanecer asintomáticas durante meses.

Ciclo de vida

EEI (Estadio Infectante): El quiste maduro es la forma responsable de la transmisión. Es altamente resistente al medio ambiente y al cloro del agua. Al ser ingerido vía fecal-oral (agua/alimentos), resiste los jugos gástricos y se desenquista en el intestino delgado, dando origen a los trofozoítos.

EED (Estadio Diagnóstico): Depende de la consistencia de la muestra fecal del paciente:

  • En heces formadas o sólidas, el estadio diagnóstico principal es el quiste.
  • En heces líquidas o diarreicas, se observan principalmente los trofozoítos móviles. Ambos se identifican mediante examen coproparasitoscópico (CPS) directo o concentrado.

EEP (Estadio Patógeno): El trofozoíto es la fase patógena. Es el estadio vegetativo móvil que coloniza la mucosa del intestino grueso (colon). Se multiplica por fisión binaria y tiene la capacidad de invadir los tejidos destruyendo las células epiteliales (provocando las clásicas úlceras "en botón de camisa") e incluso puede viajar vía sanguínea a otros órganos (causando abscesos hepáticos).

Hospedero definitivo: Humano.

Tipo de ciclo de vida: Monoxeno (requiere un solo hospedero).

Síntomas 

Entre los síntomas comunes se encuentran:

  • Diarrea (a menudo acompañada de moco y sangre - disentería).
  • Cólicos y dolor abdominal severo.
  • Tenesmo (sensación constante de necesidad de evacuar).
  • Flatulencias y distensión abdominal.
  • Pérdida de peso y fatiga.
  • Fiebre (especialmente si hay invasión extraintestinal como un absceso hepático).

Transmisión 

La amebiasis se contagia de forma muy fácil al tragar el parásito mediante:

  • Consumo de alimentos o agua contaminados con materia fecal que contenga quistes.
  • Contacto estrecho persona a persona (vía fecal-oral).
  • Prácticas sexuales que involucren contacto oral-anal.
  • Tocar superficies contaminadas (como baños o juguetes) y posteriormente llevarse las manos a la boca.

Tratamiento 

El tratamiento de la amebiasis se basa en fármacos específicos. El estándar de oro para la amebiasis invasiva son los nitroimidazoles:

  • Metronidazol o Tinidazol (para destruir los trofozoítos tisulares en el colon o hígado).
  • Seguido habitualmente de un amebicida luminal (como la Paromomicina o Iodoquinol) para eliminar los quistes remanentes en la luz intestinal.

Nota: También se requiere reposición constante de líquidos si hay deshidratación por diarrea.

¿Cómo se previene? 

  • Lavarse las manos con agua y jabón meticulosamente antes de comer, preparar alimentos y después de ir al baño o cambiar pañales.
  • Consumir agua potable (hervida, embotellada o filtrada correctamente). Los quistes son resistentes al cloro estándar.
  • Lavar, desinfectar y pelar las frutas y verduras antes de su consumo.
  • Evitar el consumo de alimentos en puestos callejeros de dudosa higiene.
  • Correcta disposición de excretas y tratamiento de aguas residuales.

Diagnóstico 

El diagnóstico de la ameba es un poco más estricto en el laboratorio porque morfológicamente es idéntica a una especie no patógena (Entamoeba dispar).

  • Examen Coproparasitoscópico (CPS): El hallazgo de trofozoítos con eritrocitos fagocitados en su interior es confirmatorio de E. histolytica activa y patógena.
  • Detección de Antígenos en Heces (ELISA): Es crucial aquí, ya que los kits comerciales modernos logran diferenciar específicamente los antígenos de E. histolytica de los de E. dispar.
  • Pruebas Serológicas (Anticuerpos en sangre): Muy útiles para el diagnóstico de amebiasis extraintestinal (como el absceso hepático amebiano), donde el parásito ya no se encuentra en las heces, pero los anticuerpos en la sangre se elevan drásticamente.
  • Pruebas Moleculares (PCR): Es el método definitivo más preciso para diferenciar genéticamente a E. histolytica de otras amebas no patógenas.
  • Colonoscopia y Raspado de Úlceras: En casos de amebiasis intestinal crónica, se realiza una biopsia o raspado del borde de las úlceras coloniales (en forma de "botón de camisa") para observar los trofozoítos tisulares.

CONCLUSIÓN

Entamoeba histolytica representa uno de los modelos más complejos de patogenicidad entre los protozoos intestinales, debido a su capacidad para transitar de una condición comensal luminal a una forma tisular altamente invasiva. Su distinción morfológica y molecular en el laboratorio es crítica, ya que la presencia de trofozoítos con eritrofagocitosis es el sello distintivo de su actividad destructiva en el colon. El control de la amebiasis exige no solo un diagnóstico preciso que la diferencie de especies no patógenas, sino también un enfoque epidemiológico estricto para erradicar la transmisión fecal-oral mediante el tratamiento de portadores asintomáticos y la mejora de la infraestructura sanitaria.

Epidemiología en Panamá 

Tasas elevadas de Parasitosis intestinal se presentan principalmente en niños menores de
4 años y en escolares, las cuales han descendido durante el periodo de 2015 al 2018. Los
adolescentes, adultos y adultos mayores son los menos afectados. Gráfica N°12)

Pineda, V., Álvarez, D., Calzada, J. E., & Saldaña, A. (2014). Detección y genotipaje de Giardia lamblia [Presentación]. Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de Salud. https://www.gorgas.gob.pa/wp-content/uploads/2014/04/Deteccion-y-Genotipaje-de-Giardia-Lamblia-Vanessa-Pineda.pdf

 

Pineda, V., Álvarez, D., Calzada, J. E., & Saldaña, A. (2014). Detección y genotipaje de Giardia lamblia [Presentación]. Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de Salud. https://www.gorgas.gob.pa/wp-content/uploads/2014/04/Deteccion-y-Genotipaje-de-Giardia-Lamblia-Vanessa-Pineda.pdf

 

"El mayor número de casos de amebiasis se presentan en niños menores de 4 años, aún más en niños de 1 a 4 años, representando una situación de riesgo para su salud y evidenciando la necesidad de reforzar en las madres y/o cuidadores las medidas de higiene de manos y consumo de agua apta para consumo
humano por los menores. En la Gráfica N°18, para el año 2018, se observa el aumento de la prevalencia de Amebiasis en el grupo de 1 a 4 años, como en niños y adolescentes de edad escolar con respecto a los años anteriores del periodo evaluado. "

Pineda, V., Álvarez, D., Calzada, J. E., & Saldaña, A. (2014). Detección y genotipaje de Giardia lamblia [Presentación]. Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de Salud. https://www.gorgas.gob.pa/wp-content/uploads/2014/04/Deteccion-y-Genotipaje-de-Giardia-Lamblia-Vanessa-Pineda.pdf

 

Referencias

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